Todo el mundo del motor con Michael Schumacher

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Nuestro primer post del año se lo dedicamos a Michael Schumacher mientras sigue luchando por su vida en el hospital de Grenoble en el que permanece desde hace varios días. Parece que las noticias que llegan con cuentagotas hablan de leves mejorías pero con estas cosas es mejor estar serenos y esperar. Continue Reading

El mítico Nigel Mansell en su más pura esencia

La verdad es que este talentoso piloto de Fórmula 1 da para demasiadas historias: adelantamientos suicidas, frenadas al límite, empujar su monoplaza para llegar a meta etc. Pero aquí de momento he elegido sólo dos que dan buena muestra de cómo era la vida del británico Nigel Mansell en el Gran Circo en donde buscó con ahínco un más que merecido Título Mundial que logró por fin en 1992 a los mandos del famoso Williams FW14B que recordábamos en este post.Continue Reading

Los doce mejores momentos de este 2012 que termina

2012 nos deja dentro de muy pocas horas. Por eso, en Con D de Deporte hemos creído razonable buscar los doce mejores momentos del año del mundo del deporte. La verdad que no ha sido nada fácil elegirlos, y eso es algo que obviamente nos encanta. Continue Reading

Especial Fórmula 1. Evolución de la Scuderia Ferrari en imágenes. 1986-2013

En nuestro anterior post nos quedamos en 1985. En aquellos años dominaban la parrilla los motores turbo V6 que desaparecerían a finales de los 90. Ferrari pasaría años complicados hasta que por fin dio con la tecla fichando al alemán Michael Schumacher. Seguimos con nuestro análisis. Vamos con ello.Continue Reading

Especial Fórmula 1. Evolución de la Scuderia Ferrari en imágenes. 1950-1985

La Fórmula 1 puede definirse de muchas maneras. Es espectáculo, velocidad, riesgo, suspense, competitividad, regularidad. Pero sobretodo es una cosa importante que no debe dejarse de lado: es evolución. Sin evolución, de nada sirve ser el mejor piloto aunque bien es verdad que sólo el mejor piloto puede sacar el cien por cien del mejor monoplaza. Continue Reading

El Infierno Verde de Niki Lauda

 

El “Infierno Verde”, definido así por todo un campeón del mundo como Jim Clark. 22,8 kilómetros de trazado, una reliquia del automovilismo de otra época, cuando se corría de una manera muy distinta. Hablamos de Nurburgring Nordschleife, un increíble circuito de ciento setenta y cuatro curvas en los bosques del oeste de Alemania. Y una de ellas, quería el destino que cobrase un funesto protagonismo. Bergwerk.Continue Reading

Porque la suerte del campeón no siempre acompaña. Jochen Rindt

Después de casi dos horas de carrera y sesenta y cinco vueltas, el belga Jacky Ickx cruza la meta seguido del suizo Clay Regazzoni. Ferrari ha conseguido firmar un doblete aprovechando los abandonos de Brabham y Stewart. La carrera no ha estado exenta de polémica. Un perro suelto que cruzó la pista casi crea un serio percance al propio Stewart y demasiado aforo, unas 200.000 personas, ha provocado problemas de seguridad, poniendo en riesgo la celebración  incluso del propio Gran Premio de Fórmula 1. Estamos en México en el Autódromo Hermanos Rodríguez. El héroe local Pedro Rodríguez ha terminado sexto. La polvareda provocada por su presencia determinará la exclusión de ese Gran Premio para el año 1971. Sin embargo, no es eso lo que es noticia. Ni el doblete de Ferrari, ni la retirada definitiva del tricampeón mundial Jack Brabham de la Fórmula 1.

Ese 25 de octubre de 1970 se producía un hecho insólito. Por primera y única vez en la historia ganaba un Mundial de Fórmula 1 un piloto a título póstumo. El triste protagonista de esta historia es Jochen Rindt, piloto de origen alemán y nacionalidad austriaca que jamás pudo levantar su trofeo como campeón.

Retrocediendo un poco en la historia, 1970 es un año lo mismo que los anteriores y los años posteriores, en donde la seguridad en la Fórmula 1 todavía brilla absolutamente por su ausencia tanto en monoplazas como en circuitos y por desgracia, ser un gran piloto no te libraba de poder sufrir un accidente fatal, y si no que se lo digan a Jim Clark, fallecido dos años antes.

Karl Jochen Rindt era un joven de veintiocho años, tímido y poco hablador y sobretodo rápido como pocos en la pista. Compitió durante siete temporadas en la Fórmula 1 debutando en el Gran Premio de Austria de 1964. Pasó tres años compitiendo en la escudería Cooper Car Company sin demasiado éxito aunque fuera de la Fórmula 1 venció en la edición de 1965 de las 24 Horas de Le Mans junto con su compañero Master Gregory a los mandos de un Ferrari 250 LM.

En 1968 abandonó Cooper y fichó durante una temporada con la escudería del australiano Jack Brabham en donde apenas gozó de continuidad por los constantes problemas técnicos del monoplaza. Varios años en vehículos de inferior categoría habían privado a Rindt de conseguir mejores resultados aun cuando ya era muy reconocido y respetado en los circuitos. Como anécdota decir que era propenso a abandonar en carreras si no tenía oportunidad de acabar en los puntos.

1969 en cambio, sería un punto de inflexión en su carrera. La muerte de Jim Clark le abrió las puertas de Lotus, una escudería con mucho potencial merced al siempre acertado diseño de Colin Chapman. Ese mismo año consiguió su primera victoria en Watkins Glen, Estados Unidos, aunque por desgracia no pudo celebrarla debido al accidente sufrido en carrera por su compañero de equipo Graham Hill el cual se fracturó las dos piernas.

La temporada siguiente debía ser la definitiva. Colin Chapman terminó el diseño del Lotus 72, un monoplaza eminentemente ganador. El 10 de mayo de 1970 lograba la primera victoria del año en Mónaco a pesar de salir desde la octava posición. A esa victoria le siguieron Zandvoort, Charade, Brands Hatch y Hockenheimring de forma consecutiva. En aquella época enlazar cuatro victorias consecutivas era muy poco habitual y la ventaja de Rindt en el Mundial de Pilotos era considerable. “Me están saliendo las cosas tan bien, que me da miedo” declaraba entonces. Sin embargo, todo empezó a torcerse en Austria. Salía desde la pole pero su motor dijo basta en la vuelta 21. Por ello, el Gran Premio de Monza debía ser el momento clave para volver a la senda de la victoria y apuntillar el Mundial. El sábado arrancaban los entrenamientos clasificatorios, sin que ocurriese nada extraño. Pero de repente, el Lotus de Rindt que se aproximaba a la curva parabólica a más de 170 km/h comenzó a zigzaguear y en el momento de encarar la curva se estrelló contra las vallas de protección destrozando el monoplaza. Bernie Ecclestone, manager y amigo personal de Rindt comprendió lo sucedido cuando vio que no salía del vehículo. Al llegar al lugar del accidente lo vio inconsciente y sangrando. A pesar de ser trasladado inmediatamente a un hospital nada pudieron hacer por su vida.

Las causas de su accidente siguen siendo difusas. Chapman, en calidad de diseñador fue sometido a juicio pero finalmente fueron inculpados los fabricantes de las piezas defectuosas que supuestamente causaron el siniestro. Al momento de fallecer sólo el belga jacky Ickx podía postularse como rival a pulir la diferencia de puntos que Rindt había conseguido en vida. Sin embargo, una lluviosa y accidentada carrera en Watkins Glen le dejó fuera del podio y sólo le valía ganar en todas las carreras restantes.

Y, volviendo al 25 de octubre de 1970, no había nada que celebrar en el Paddock del circuito. Rindt era Campeón del Mundo con 45 puntos, 5 más que Ickx que no había podido remontar a tiempo. En realidad, ya lo era virtualmente desde la penúltima carrera. Un destrozado Jackie Stewart, amigo personal del piloto entregaba a Nina, la mujer de Rindt el trofeo de Campeón. La cara de ambos lo dice todo.

1970 no fue un buen año para la Fórmula 1. Bruce Mc Laren también se dejó la vida en el Campeonato canadiense y Piers Courage en un accidente en Zandvoort, Holanda, donde Rindt había ganado saliendo desde la pole.

Incluso después de su muerte, Jochen Rindt fue invencible.

 

1992 ¿Año en que nació la Fórmula 1 actual?

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En dos palabras: Suspensión activa. O lo que viene a ser lo mismo, el FW14B. ¿Qué esconde esa denominación? Ni más ni menos que uno de los coches más tecnológicamente avanzados que se ha podido ver en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1.

Por aquel entonces, la rivalidad entre Ayrton Senna y Alain Prost tocaba cotas insospechadas merced a la mala relación personal que mantenían fruto de su enconada rivalidad en la pista. Sin embargo, una mala elección de escudería (Ferrari) descartó al piloto francés de luchar por la victoria aquel año y Senna venció con relativa facilidad. Relativa porque en la escudería Williams algo se estaba fraguando ya: La suspensión activa, un adelanto tecnológico que marcaría los dos años posteriores. Tan espectacular que pese a la victoria final de Ayrton en 1991, todo el mundo daba ya como favorito a Williams para el año siguiente.

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Innovación al servicio de la Fórmula 1

Corría el 2 de mayo de 1976. Aunque muchos no lo sepan, el hoy vetusto y antiguo circuito del Jarama tuvo su época de gloria entre los años 60 y 70 en donde los aficionados españoles pudieron disfrutar de la conducción de grandísimos pilotos de Fórmula 1 como Emerson Fittipaldi, Jackie Stewart o Jim Clark. Aquellos tiempos pasaron, sin embargo, nadie podrá negarle al Jarama haber sido testigo aquel día del debut en competición del monoplaza posiblemente más raro y transgresor que se ha podido ver en la Fórmula 1: El Tyrrell P34 de seis ruedas. Sí, seis ruedas. No está mal escrito.

En aquellos años, la normativa de la FIA no era tan restrictiva y explícita con el desarrollo de los monoplazas. Por ello, el recientemente fallecido diseñador Derek Gardner, aprovechó la coyuntura para dar vida al Tyrrell P34. Gardner fue entre otras cosas, diseñador de barcos, coches y sistemas de transmisión. Sus conocimientos le llevaron a una prolífica relación con Ken Tyrrell, dueño de la Escudería del mismo nombre, en la Fórmula 1 que se saldó con un título mundial en 1971 y con el único vehículo de seis ruedas que llegó a competir de verdad.Continue Reading