El comienzo de una leyenda. Pittsburgh Steelers

Cuarto Down y largo para los Pittsburgh Steelers. Pierden por un punto y se encuentran en la yarda 70 de su propio campo. Quedan veintidós segundos en el reloj, lo que significa que esta será su última oportunidad de anotar y poder dar la vuelta al marcador. Están demasiado lejos para intentar un gol de campo. El Quarterback Terry Bradshaw saca el balón y recorre un par de metros hacia atrás, sondea el campo y se esfuerza por encontrar un receptor abierto a quien mandárselo y conseguir el tan ansiado touchdown. Sin embargo, la defensa de los Oakland Raiders no parece dispuesta a permitir que esto pase, ellos también quieren llegar a la final de la Conferencia Americana. Los jugadores de los Raiders comienzan a avanzar sobre Bradshaw, quien hace malabares para impedir ser saqueado. Finalmente, ante la falta de receptores abiertos intenta un pase suicida hacia su ala cerrada John Fuqua. Sin embargo, no puede alcanzar el balón y éste golpea en el casco del defensor de los Raiders Jack Tatum y sale despedido en el aire y con él las esperanzas de los miles de aficionados que se dieron cita en el Estadio Three Rivers de Pensilvania para observar el primer partido de su equipo en post temporada de los últimos 25 años.

Los Pittsburgh Pirates fueron creados en 1933 en la ciudad de Pittsburgh situada en el histórico Estado de Pensilvania en el noreste de los Estados Unidos. Sin embargo, esta ciudad no es la más importante de dicho Estado puesto que el honor lo ostenta la capital del mismo que es la mítica Philadelphia, casa de los Eagles, el otro equipo de Pensilvania. En el año 1941, los Pirates cambian de nombre y pasan a llamarse Steelers, o en español “Acereros”, haciendo honor a una de las industrias más importantes de la región como es el acero. Durante sus inicios, los Steelers tuvieron muchas campañas en las que cosecharon más derrotas que victorias, llegando en muy pocas ocasiones a disputar la post temporada de la NFL y ni siquiera se les ocurría pensar en luchar por el título de la Conferencia Americana ni mucho menos llegar a jugar el partido más importante de dicho deporte y que es observado por millones de personas de todo el mundo como es la “Super Bowl.” Sin embargo, en la década de los setenta algo empezó a cambiar. Todo comenzó con la contratación del entrenador Chuck Nulls tras la negativa del histórico y ampliamente laureado Joe Paterno de Penn State University. La destacada visión de futuro con la que contaba Nulls hizo que éste lograra draftear en cinco años los que a la postre serían nada más y nada menos que nueve jugadores que forman parte del Salón de la Fama, entre los que destacan Terry Bradshaw, Joe Green, Jack Lambert y Franco Harris.

El balón tardó en caer un par de segundos que parecieron una eternidad para las miles de gargantas vestidas con las camisetas negras y amarillas, representando los colores de los Steelers, hasta que de repente aparecieron de la nada como un milagro las manos del novato Franco Harris, que sujetaron el balón sin que éste llegase a tocar el suelo, sujetando a su vez las esperanzas de una franquicia que tantos años de sufrimiento había soportado. Como una exhalación y ante la sorpresa generalizada de la defensa de los Raiders, que se veían vencedores, Harris recorría las yardas finales del terreno de juego y, a falta de cinco yardas, el último intento por tacklearle se desvanecía y, con el último defensor rendido, Harris anotaba el touchdown de la victoria llevando el júbilo a los aficionados que incluso invadieron el campo para abrazarse con su nuevo ídolo.

Los Pittsburgh Steelers jugarían la final de la Conferencia de ese año, 1972, y perderían 21-17 contra los históricos Miami Dolphins, actualmente el único equipo que ha conseguido ganar la Super Bowl sin haber perdido un solo encuentro en toda la temporada y post temporada. Sin embargo, la leyenda había comenzado. Los Pittsburgh Steelers alcanzarían la Super Bowl en 1974, 1975, 1978 y 1979 así como en los años más recientes de 1995, 2005, 2008 y 2010, ganando en total 6 de estas 8 apariciones que les convierten hoy en día en el equipo más laureado de la NFL por delante de los Dallas Cowboys y los San Francisco 49´ers (léase forty-niners) que tienen 5. Ha de resaltarse asimismo que son uno de los equipos que cuentan con mayor afición, no sólo en el Estado de Pensilvania, sino en la Unión Americana y fuera de ella. La histórica recepción de Franco Harris es conocida hoy en día por los aficionados de los Steelers como la “Immaculate Reception” o “Inmaculada Recepción”, haciendo énfasis a las proporciones bíblicas que alcanzó en sus corazones.

ANDER JAVIER AGUIRRE CARRION

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