Yago Lamela, el rey español de la longitud, nos ha dicho adiós. D.E.P

ATENAS (Grecia) 24-08-04.- El saltador español Yago Lamela en su primer intento en la prueba de clasificación de salto de longitud de los Juegos Olímpicos Atenas 2004, hoy, en el estadio olímpico de la capital griega.- EFE/EDUARDO ABAD

No estaba acostumbrado Ivan Pedroso a que le hiciesen sombra en su especialidad, máxime cuando poseía, y posee el récord no oficial de salto de longitud con 8.96 metros. Sin embargo, aquel año 1999 un chaval español de apenas veintidós años y no demasiado conocido hasta ese momento (8.12 metros era su carta de presentación) estaba destinado a ponerle las cosas muy muy difíciles. Continue Reading

“Black Power” (16/10/1968)

TommieJohnPeter 1

Hoy, 16 de octubre, se cumplen 45 años de esta memorable foto. Fue en el Estadio Azteca de México D.F durante los Juegos Olímpicos de 1968. Tommie Smith y John Carlos, dos atletas estadounidenses recordaron con ese gesto –el puño en alto envuelto en un guante negro- que los negros, no sólo en Estados Unidos sino en otros muchos lugares del mundo continuaban siendo tratados como ciudadanos de segunda, como los parias de la nueva sociedad del desarrollo.Continue Reading

Derek Redmond. Llegar a la meta a toda costa

derek-redmond-079004104 1

 

En este pequeño espacio que se me concede ya he relatado historias de deportistas que han conseguido dejar en el recuerdo imágenes de coraje y superación, como por ejemplo la imagen de la suiza Andersen-Scheiss cruzando la meta en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984 (https://conddedeporte.com/2013/02/20/gabrielle-andersen-scheiss-un-ejemplo-de-superacion/). En esta ocasión toca el turno de contar la historia de Derek Redmond.Continue Reading

Gabrielle Andersen-Scheiss. Un ejemplo de superación

gbandersen

gbandersen

Eran los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. La prueba que se estaba celebrando era la maratón. La ganadora de aquella prueba fue la estadounidense Joan Benoit. Sin embargo, pasadas 5 horas y 44 minutos apareció en el Estadio Olímpico de Los Ángeles la figura de una atleta de dicha prueba que se encontraba visiblemente cansada. Se tambaleaba de manera dramática acusando gravemente el esfuerzo realizado. El calor que se cernía sobre la ciudad ese día era asfixiante. A eso hay que sumarle que sufría un calambre en su pie izquierdo que le venía dando problemas para andar desde los últimos 200 metros. En aquella época estaba prohibido que los concursantes fueran asistidos por médicos en mitad de la carrera o de lo contrario eran descalificados. La atleta lo sabía y, a pesar de ser requerida en numerosas ocasiones por los médicos que la seguían incrédulos durante los últimos metros de la prueba, incluso llamándola con altavoces para que parase y fuese atendida, ella no pretendía hacerlo pues conocía el fatal desenlace que esto tendría a tan pocos metros de la meta.

La atleta en cuestión se llamaba Gabrielle Andersen-Scheiss y era nacional de Suiza. Tenía en aquella fecha 39 años y se situaba en el puesto 37 de un total de 49 atletas que habían comenzado la prueba. Sin embargo, como más tarde ella misma señalaría, esta sería la última oportunidad que tendría para finalizarla dada su avanzada edad. El problema radicaba en que esta era la primera vez que se disputaba la maratón femenina y por lo tanto, Andersen no había tenido nunca la oportunidad de competir en la misma con anterioridad. El público asistente ese día no pudo contener la emoción al verla entrar y se puso inmediatamente de pie para agradecerle el esfuerzo realizado y alentarla a llegar a la meta final de la cual distaba solamente de pocos metros.

Los jueces y médicos la seguían y observaban en el césped junto a la gravilla en donde se arrastraba hasta la meta el débil cuerpo de Andersen, quizás preparados para que esta se desvaneciera en cualquier instante. Sin embargo, con una ovación que superó incluso a la otorgada a la ganadora de la prueba, Joan Benoit, Gabrielle Andersen-Scheiss cruzó la meta e inmediatamente se desvaneció en los brazos de los médicos y fue trasladada al hospital más cercano, en donde, tras varias pruebas, pudo recuperarse y volver a casa. Tras ser entrevistada con posterioridad a esta hazaña, la propia Andersen señalaría que no pensaba en otra cosa que no fuera en terminar aquella prueba, a pesar de que su cuerpo se encontraba en un estado muy deteriorado.

Con posterioridad a las imágenes que nos ha dejado Gabrielle Andersen, la Federación Internacional de Atletismo (I.A.A.F) promulgó una normativa que lleva su nombre, en la cual se  determina que los atletas pueden recibir asistencia médica mientras se lleva a cabo dicha prueba sin ser descalificados. Desde luego que la actitud de Gabrielle Andersen de no tirar la toalla aún en las circunstancias más desfavorables es un gran ejemplo de superación que merece ser alabado y recordado. Andersen puede decir con orgullo que consiguió terminar la prueba de maratón en unos Juegos Olímpicos.

ANDER JAVIER AGUIRRE CARRION

Florence Griffith-Joyner. Flo-Jo

flo jo

 

Florence Griffith-Joyner o Flo Jo, como era conocida en Estados Unidos, asombró al mundo con su insólita progresión en un corto periodo de tiempo pasando de ser una medallista más por Estados Unidos en los Juegos Olímpicos a batir de forma extraordinaria el récord del mundo tanto en 100 como en 200 metros con una marca que todavía hoy sigue imbatida. Continue Reading

Ana Gabriela Guevara. Una velocista inusual

DibujoGUEVARA

DibujoGUEVARA

Ana Gabriela Guevara nació el 4 de marzo de 1977 en el norte de México en una ciudad llamada Nogales en el Estado de Sonora. Esta atleta ha dado numerosas sorpresas tanto por el inicio meteórico de su carrera como en la forma de proseguir una vez dejadas las pistas. En sus inicios, Ana Guevara jugó al baloncesto durante su infancia en donde mostró grandes dotes destacando por su altura. Tanto es así que el entrenador de la ciudad, de origen cubano, Luis Betancourt, la reclutó para formar parte del quinteto titular que representaría a Nogales en el campeonato estatal, llegando a ganar el mismo. Como no había un profesor de educación física, Ana Guevara no se había planteado la posibilidad de dedicarse al atletismo. Sin embargo, en 1996 le llegó la triste noticia de que por su edad no podía seguir jugando más al baloncesto, a la par que el entrenador, también de origen cubano, Raúl Barreda, le invitó a entrenarse para ser atleta de distancias cortas, ya que veía potencial en esa chica con una gran zancada. No se equivocaba. Pronto Ana Guevara destacó en las modalidades de 400 y 800 metros, teniendo notables actuaciones en las Olimpiadas Nacionales disputadas en 1996 y 1997, donde consiguió el oro en 400 y 800 metros planos.

En el año 1997, comenzó a competir en el extranjero. Estas giras se prolongaron también en 1998, obteniendo sus primeros éxitos en las mismas, como fueron las dos medallas de plata que obtuvo en los Juegos Centroamericanos celebrados en Maracaibo en las pruebas de 400 y 800 metros lisos. Asimismo, deslumbró a todas sus rivales en el Campeonato Iberoamericano celebrado en Lisboa en el mismo año, en donde consiguió no sólo la medalla de oro en los 400 metros lisos, sino que además consiguió un récord en esa competición que continúa vigente hasta la fecha. A este logro se le sumaron, en el mismo Campeonato, una plata en los 800 metros planos y otro oro en la modalidad de relevos 4 x 400. Al año siguiente, viendo su más que destacada actuación en estos certámenes, la Federación Mexicana de Atletismo la invitó para que formara parte de la Selección Mexicana en el Mundial en pista cubierta que se celebraría en Japón, donde obtuvo un meritorio cuarto puesto teniendo en cuenta su joven edad. Gracias a esta actuación, se decidió que Ana fuese la abanderada por parte del equipo mexicano en los Juegos Panamericanos que se celebraron en Winnipeg, Canadá. En ellos, volvería a obtener una medalla de oro en la modalidad de 400 metros lisos. Posteriormente ese año, Ana recibiría el Premio Nacional del Deporte, máximo galardón que se le otorga a un deportista en el país.

En el año 2000 llegaría el máximo acontecimiento deportivo al que se puede asistir como atleta que no es otro que los Juegos Olímpicos, que ese año se celebraban en Sidney. Ana Guevara consiguió meterse en la final y estuvo muy cerca de las primeras posiciones en la misma, finalizando en quinto lugar y sorprendiendo a aquellos que no la conocían y esperaban menos de ella. La prueba la ganaría la australiana Cathy Freeman. Estos Juegos Olímpicos fueron un punto de inflexión en su carrera y Ana se preparó a conciencia para intentar acudir a los siguientes y conseguir una presea. Así, en 2001 estuvo mucho tiempo en Europa preparándose para finalmente volver a América y participar en el Campeonato Mundial de Atletismo, celebrado en Edmonton, Canadá, en donde llegaría a la final y, tras una prueba muy disputada, acabaría adjudicándose la medalla de bronce. El año 2002 fue el mejor año de competición para Ana Guevara ya que ganó todas las pruebas de 400 metros celebradas por la Golden League de la IAAF ese año, adjudicándose de esta manera el premio que se otorga a aquel atleta que consigue este logro, la suma de 1 millón de dólares. Además, en la Copa del Mundo de Atletismo celebrada en Madrid obtuvo dos medallas de oro, una de manera individual y la otra en la prueba de relevos 4 x 400 representando al continente americano. A estos logros se les unió ese año las medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en las mismas pruebas.

ANAGUEVARA2

En el año 2003 los éxitos de Ana Guevara continuaron y acudió a la cita de los Juegos Panamericanos de Santo Domingo, en donde se coronó una vez más campeona en la modalidad de 400 metros planos. Ese mismo año disputó también el Campeonato Mundial de Atletismo celebrado en París y no defraudó, consiguiendo la medalla de oro una vez más. Tras no haber sido derrotada en una prueba de esta índole, 2004 se presentaba como la oportunidad para poder conseguir el éxito en los Juegos Olímpicos, tal y como lo había hecho en casi todas las demás pruebas que había disputado. Sin embargo, una lesión en su tendón de Aquiles nada más comenzar el año 2004 hizo temer lo peor. A pesar de ello, Ana no se rindió y entrenó duramente para poder volver a las pistas con el tiempo necesario para obtener una medalla en los Juegos Olímpicos. Faltando poco más de tres meses para la competición Ana consiguió recuperarse y comenzó a entrenar. Una vez llegado el certamen, Ana se entregó en la competición, aunque finalmente fue superada en la recta final por la atleta de Bahamas, Tonique Williams, y tuvo que conformarse con la plata. No obstante, Ana Guevara había cumplido su sueño de obtener una medalla en unos Juegos Olímpicos, algo que no había logrado cuatro años antes en Sidney.

Al año siguiente, terminaría en tercer lugar en el Campeonato Mundial de Atletismo celebrado en Helsinki. En el año 2006, ganaría dos medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Pacífico celebrados en Cartagena. Finalmente, en el año 2007 pondría fin a su exitosa carrera deportiva adjudicándose su tercer oro en unos Juegos Panamericanos, esta vez celebrados en Rio de Janeiro. Una disputa eterna con el Presidente de la Federación Mexicana de Atletismo, Mariano Lara, trajo como consecuencia su retiro definitivo de las pistas en el año 2008. De hecho, Ana ya amenazaba con no acudir a los Juegos Olímpicos de Atenas si no renunciaba antes Lara a su cargo. Su fuerte carácter y personalidad la instaron a que, ya retirada, iniciara una campaña contra Lara que llegó a las más altas instancias tanto de la Comisión Nacional del Deporte, siendo este el máximo órgano gubernamental en materia deportiva, entrevistándose con Carlos Hermosillo, Presidente de la misma, e incluso con el Presidente de la República, Felipe Calderón, obteniendo finalmente una suspensión para Lara de cuatro años.

Sin embargo, la lucha de Ana Guevara por cambiar la situación del Deporte en el país, que consideraba completamente corrupto, la llevaron a inmiscuirse en el camino de la Política. Ana Guevara tendría desavenencias con el Presidente de la República, que era del partido PAN, Felipe Calderón y pasaría enlistar las filas del Partido rival, PRD. Así, obtendría en primer lugar un puesto en la Coordinación de Cultura Deportiva, Física y de Salud, órgano dependiente del Instituto de Deporte y Secretaría de Salud y Educación Pública, lo que se conoce como Ministerio en España. Desempeñaría este papel en el Gobierno del Distrito Federal, capital de México, que se encuentra bajo la dirección del propio PRD. Posteriormente, pasaría a ser coordinadora del propio Instituto de Deporte y Secretaría de Salud y Educación Pública, puesto que sin embargo dejaría para pasar por los medios de comunicación y transmitir los Juegos Olímpicos de Beijing de 2008 en la cadena ESPN. Después de su aventura periodística, Ana regresaría a la política para ser candidata por parte del PRD en las elecciones a Jefe Delegacional de Miguel Hidalgo en el Distrito Federal, que se corresponde en España con el alcalde de una ciudad, que en este caso es un distrito, teniendo en cuenta la dimensión de la capital mexicana. Ana sería derrotada por muy poco margen por el candidato del PRI, Demetrio Sodi, pero esta derrota, como no lo habían hecho ciertas adversidades deportivas, no la desmoralizó, y en el año 2012 encabezó la lista del Estado de Sonora por la Coalición Movimiento Progresista, integrada por el PRD y otros partidos, y, aunque no lo consigue, pasa a ser senadora como integrante de la lista nacional, puesto que ocupa actualmente. Con esta entrada y salida del deporte tan poco habitual, podemos decir que Ana Guevara es una atleta inusual, pero sobretodo también una atleta exitosa.

ANAGUEVARA3

ANDER JAVIER AGUIRRE CARRION

Lasse Viren. Una remontada espectacular

1lviren

1lviren

Nos situamos en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972. El finlandés Lasse Viren era un atleta promesa de veintitrés años que competía en las pruebas de 5.000 y 10.000 metros con la esperanza de repetir la proeza que muy pocos habían conseguido antes, conseguir el oro en dos pruebas de fondo distintas en unos mismos Juegos Olímpicos. Una vez conquistada la medalla de oro en la prueba de 5.000 metros tocaba hacer lo propio en la de 10.000. La carrera empezó a buen ritmo entre el grupo de competidores. Viren se encontraba bien situado entre el resto de atletas con las perspectivas puestas en acelerar cuando se cumpliesen los tres cuartos de prueba para dejar atrás a sus rivales, quienes estarían cansados y contaban con menos fondo que el gran físico de Viren.

Cuando se llevaban recorridas doce vueltas, ocurrió algo que Viren no hubiese imaginado ni en su peor pesadilla. Tras tropezar con su más inmediato competidor delante de él, tuvo que ralentizar la velocidad y retroceder, lo que causó que tropezara también contra su rival que venía detrás de él, lo que tuvo como inmediata consecuencia que Viren se trastabillara y perdiera el equilibrio. Su rodilla derecha se arrastraría por el suelo y finalmente su pie izquierdo no alcanzaría a pisar fuerte contra la gravilla, yendo a caer al césped que cubre la pista de atletismo. El estupor invadió al gran número de espectadores finlandeses que invadían el Estadio Olímpico de Múnich con la esperanza de ver a su héroe coronarse en su segunda prueba de estos juegos y dar una medalla más para este país. Parecía que las ilusiones de Viren por hacer historia y de su país por conseguir una medalla se desvanecían.

Sin embargo, no dispuesto a rendirse de ninguna manera, Viren sacó fuerzas para levantarse y continuar en la carrera, no sin antes derribar involuntariamente a un atleta rival. Una vez de pie, Viren continuó su carrera de manera enérgica, teniendo en cuenta que debía recuperar la distancia perdida con el resto de competidores, sin pensar demasiado en lo que había ocurrido o en los posibles daños que hubiese podido sufrir físicamente. Una caída que a casi cualquier atleta le hubiese supuesto una losa imposible de superar, para Viren supuso un motivo añadido para conseguir el oro en dicha prueba. Si ganaba no sólo sería campeón olímpico, sería además una leyenda. Fue con este pensamiento en la cabeza con el que prosiguió su carrera.

123larseviren

A falta de un par de vueltas para el final, Viren consiguió situarse en un buen lugar con respecto del resto de atletas, liderando un grupo de cinco competidores, aunque aún quedaban unos cuantos más que se habían descolgado del grupo general, pero que, sin embargo, se mostraban visiblemente cansados debido al esfuerzo que venían realizando para conseguir adelantarse. Fue en este preciso momento en el que las piernas de Viren le respondieron de manera majestuosa, comenzando a acelerar con unas zancadas cada vez más amplias e imponiendo un ritmo de carrera casi imposible de seguir. A pesar de ello, el belga Emiel Puttemans y el etíope Miruts Yifter no se dieron por vencidos e intentaron mantener el ritmo impuesto por Viren. Estos tres atletas protagonizarían una llegada a meta espectacular y aquellos que se encontraban liderando la carrera no pudieron hacer otra cosa que observar como estos tres pasaban a su lado como una exhalación hacia la meta.

En los metros finales, ni el belga Puttemans ni el etíope Yifter pudieron con la velocidad final de Viren y éste cruzó la meta en primer lugar con una marca de 27 minutos y 38 segundos, estableciendo lo que en ese momento sería récord del mundo. Los aficionados finlandeses que se habían congregado en el Estadio estallaron de júbilo tras el triunfo conseguido por su compatriota y sobre todo por la manera en la que lo había conseguido. Viren también celebraba la medalla y el récord conseguidos levantando las manos al cielo casi sin poder creerse que había conseguido la hazaña que tan cuesta abajo se le había puesto con la caída sufrida a mitad de carrera. La gesta alcanzada por Viren también da una lección al resto de aficionados al deporte y es que no importa lo fuerte que sea la caída que se sufra, sino las ganas y las fuerzas con las que te levantes tras sufrirla.

 

ANDER JAVIER AGUIRRE CARRION

Los doce mejores momentos de este 2012 que termina

fotofin2012

2012 nos deja dentro de muy pocas horas. Por eso, en Con D de Deporte hemos creído razonable buscar los doce mejores momentos del año del mundo del deporte. La verdad que no ha sido nada fácil elegirlos, y eso es algo que obviamente nos encanta. Continue Reading

El Tigre de Limonar. Javier Sotomayor

javiersotomayor

javiersotomayor

Si hablamos de saltadores de altura no podemos dejar sin mencionar el nombre de Javier Sotomayor. Probablemente el mejor saltador de todos los tiempos, el “Tigre de Limonar”, como se le conoce en su Cuba natal, en donde es un ídolo, ostenta actualmente el record del mundo de salto de altura con una marca de 2,45 metros conseguida en Salamanca durante la celebración del Gran Premio de la Diputación. Su vida está llena de momentos dulces y momentos amargos ya que ha conquistado varias preseas en los Juegos Olímpicos, así como records mundiales, pero también ha sufrido algunos contratiempos, como la imposibilidad de disputar los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988 debido al boicot de Cuba a dichos Juegos, así como a diversos resultados positivos en controles antidopaje que le mantuvieron fuera de las pistas por algún tiempo y mermaron su rendimiento.

Nacido en la ciudad de Limonar, Matanzas, en Cuba el 13 de Octubre de 1967, Javier Sotomayor pronto desarrolló un talento natural para el salto de altura debido en buena parte a su estatura, que llegó a ser de 1,95 metros. A los catorce años, ya superaba los 2 metros de altura y esto fue observado por varios entrenadores, que vieron en él un futuro prometedor. Así, obtuvo una beca en la Escuela Superior de Perfeccionamiento Deportivo de la Habana, en donde conoció a José Godoy, quien se convirtió en su entrenador y le ayudó en su carrera para conquistar numerosos logros. En 1986 obtuvo el primero de los mismos en los Campeonatos Junior celebrados en Atenas. Con un increíble salto de 2,36 metros se adjudicó la medalla de oro y el record mundial de dicha categoría. Tras la decisión de Cuba de no acudir a los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, el ánimo de Sotomayor no mermó, sino todo lo contrario. Sotomayor se daría cita en Salamanca en el Gran Premio de la Diputación para romper por primera vez el Record Mundial de Salto de Altura estableciendo una marca de 2,43 metros.

javiersotomayor2

Sotomayor no sólo dominaba el salto de altura en la modalidad al aire libre, sino también en la modalidad de pista cubierta. Así lo demostró en el Campeonato Mundial en pista cubierta celebrado en Budapest en 1989 en donde no sólo se proclamó campeón, sino que también estableció un record mundial en esta modalidad con la misma marca que había conseguido un año antes al aire libre, los 2,43 metros de altura. Ese mismo año logró batir el record mundial al aire libre en los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados cerca de su natal Cuba, en Puerto Rico. Así, ante miles de aficionados de su país que se habían desplazado para ver a su compatriota hacer historia, estableció la marca de 2,44 metros, y el público estalló de alegría. El comienzo del año 1990 no fue grato para Sotomayor puesto que a una lesión que le mantuvo alejado de las pistas un buen tiempo se le añadiría posteriormente el triste fallecimiento de su entrenador José Godoy, que tanto había significado para él y con el que tantos logros había conseguido. Pasaría a ser entrenado por Guillermo de la Torre.

Javier Sotomayor reaparecería tras recuperarse de su lesión y lo haría a lo grande conquistando la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con la mira puesta en los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. En los mismos demostró su superioridad para saltar más que sus rivales y adjudicarse el oro olímpico que cuatro años antes no había podido obtener. Con esta medalla en su haber, se entrenó duramente con el único objetivo de romper el record mundial que él mismo había establecido unos años atrás en Puerto Rico. El destino quiso que esto ocurriese en el mismo lugar en donde ya había alcanzado la gloria en 1988, que no es otro que el Gran Premio de la Diputación celebrado en Salamanca, en donde, ante la afición salmantina,  consiguió establecer una marca de 2,45 metros, la cual se mantiene actualmente imbatida. Ese mismo año también obtuvo el triunfo en el Campeonato del Mundo de Stuttgart.

A partir de este momento, sin embargo, las lesiones y el desgaste mental que suponía competir al máximo nivel durante tantos años mermaron su trayectoria. Tanto es así que en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 no pudo superar los 2,32 metros de altura y se tuvo que conformar con el undécimo puesto. Unos años más tarde, cuando parecía que el Tigre de Limonar estaba volviendo a ser el de antes, se dieron a conocer los resultados positivos de un control antidopaje supuestamente por consumo de cocaína que en ningún momento se llegó a demostrar. La sanción, que en principio iba a ser de dos años, se vio reducida a tres meses por una decisión de la Federación Internacional de Atletismo argumentando circunstancias excepcionales. Sin embargo, esto supuso para Sotomayor un menor tiempo para entrenar de cara a los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. En estos Juegos conquistó la medalla de plata siendo superado únicamente por el ruso Serguei Kiugin. Al año siguiente, y con otro posible caso de dopaje rondando sobre su figura, en esta ocasión  por Nandrolona, el Tigre de Limonar decidió anunciar su retiro de las pistas en una rueda de prensa celebrada el 11 de octubre de 2001, fecha de su cumpleaños número 34. Comprometido con la situación de su país es considerado un héroe nacional y ha obtenido numerosas distinciones internacionales tanto por sus logros deportivos como por sus valores humanos, como el Premio Príncipe de Asturias que recibió en 1993.

 

ANDER JAVIER AGUIRRE CARRION