¿Caída definitiva? Volumen II

En la primera parte de esta entrada terminaba diciendo que le toca mover ficha a la UCI. En efecto, la USADA tiene clara su culpabilidad y pide la desposesión de todos los títulos conseguidos por Armstrong entre 1998 y 2011 lo que incluye sus siete Tour de Francia y el Bronce olímpico de Sidney pero es la Unión Ciclista Internacional quien deberá pronunciarse al respecto. Como bien comentaba recientemente Oscar Pereiro, ganador del Tour en 2006, el reglamento antidopaje prevé la prescripción de las sanciones en un plazo de 8 años lo que significaría retrotraerse sólo hasta el año 2004 y, en todo caso, el conflicto UCI – USADA es patente desde hace años por lo que no queda nada claro el resultado final.

No obstante, de todo ello os podéis informar en cualquier medio de prensa. La cuestión para mí es: ¿ahora qué? ¿Un ídolo caído? Siempre ha habido sospechas de dopaje sobre Lance Armstrong pero en tanto en cuanto no se ha demostrado nada, no había motivo para acusarle formalmente. Sin embargo, ahora sorprende al mundo negando su propia defensa con las graves consecuencias que ello acarrea. Y para mí, eso le hace perder credibilidad sobre todo por dos motivos:

En primer lugar, una simple cuestión de ambición. Luchó como una bestia durante años en cada puerto y en cada prueba contra el crono para llevarse los siete Títulos. Que viéndole pareciese fácil, no lo hace fácil. Por ello, no entiendo que renuncie a todo aquello que consiguió con tanto esfuerzo.

En segundo lugar, Lance Armstrong no es cualquiera. Es un ejemplo a seguir. En serio. Al margen del dopaje su lucha contra el cáncer es encomiable y nadie puede quitarle eso. Es un ejemplo de superación para todos y está obligado en cierta medida a ser una referencia. Por eso, sería desastroso que se demostrase que realmente se dopó.

En todo caso, el daño ya está hecho. Una vez más, el ciclismo internacional se lleva un duro revés a su credibilidad. ¿Y van cuántos ya? Pongamos un ejemplo. Tour de Francia de 2005. Lance Armstrong primero. Si es desposeído de su título ¿Sería Ivan Basso campeón, segundo aquel año? Un momento, Basso fue condenado por dopaje en la Operación Puerto. ¿Sería tal vez Jan Ullrich, tercero? Tampoco. Fue condenado en su día por estar también implicado en la Operación Puerto. ¿Paco Mancebo? También implicado en la misma operación. ¿Alexander Vinokourov? No. Sancionado por dopaje entre 2007 y 2008. Si declarásemos campeón de 2005 al primer ciclista que nunca ha sido relacionado formalmente con el dopaje, sería Levi Leipheimer, ¡sexto! Es cierto que varios de los ciclistas nombrados fueron sancionados con posterioridad pero todos ellos están manchados por el dopaje y sólo quiero hacer ver la cantidad de corredores que podrían caer o cuyos resultados podrían ponerse en entredicho.

Y como dije en el otro post, el sangrante caso de Floyd Landis. Hace un par de años, mosqueado por aquellos que le “obligaron” a doparse, se puso en contacto con las máximas autoridades del mundo del ciclismo para admitir su culpabilidad. Menuda novedad. Arremetió contra Lance Armstrong así como contra Johan Bruynell, director del equipo en aquella época, y otros corredores del U.S Postal. Su caso fue muy sonado. Cuando lideraba el Tour de Francia en detrimento de Oscar Pereiro, sufrió un pajarón bestial de camino a La Toussuire dejándose una minutada y todas sus opciones. Sin embargo, increíblemente se rehízo al día siguiente marcándose una escapada impresionante que le permitió recuperar todo el tiempo perdido. Lo que fue una exhibición en su día, terminó siendo otro engaño y fue desposeído de aquel Título de 2006

Puede seguirse así todo el día, como en 2008: un chaval austriaco sorprende al pelotón en el Tour subiendo al podio final en tercer lugar tras Carlos Sastre y Cadel Evans. Se llamaba Bernhard Kohl. ¿Qué ocurrió? Dopaje. Admitió doparse con CERA y fue sancionado dos años.

Y Raimondas Rumsas en 2003, Alberto Contador en 2010, Caso Festina en 1998, Michael Rasmussen en 2007 etc.

En definitiva, un amargo capítulo más que sea cual sea su resultado final, no satisfará a nadie. Como ha dicho recientemente Fernando Escartín, qué interés tiene en subir un puesto en el podio de 1999. Estas cuestiones se deben perseguir en el momento, si no de qué sirven. Bjarne Riis admitió hace 2 años que se dopó sistemáticamente a principios de los años 90, incluido 1996, año en que se convirtió en ganador del Tour de Francia y no ha sido sancionado y no perderá aquel Título. ¿Cambiará esta situación en el futuro? De momento la UCI tiene la siguiente palabra.

Cuando el río suena…

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3 thoughts on “¿Caída definitiva? Volumen II

  1. Buenas noches, me temo que sin el doping,,,,,,, en el deporte hoy en Dia seria imposible competir y alcanzar nuevos récords.
    No, no lo defiendo. Simplemente es una realidad, mi opinión personal es que ya no es tan importante el doping como tal, si no que este controlado y que los deportistas no se mueran. Un saludo.

    • En realidad, lo que comentas lo he oído en más de una ocasión. Se están alcanzando cotas de profesionalismo y niveles de exigencia que están practicamente al límite de lo que permite el cuerpo humano. Debería estudiarse un punto intermedio porque la situación no es sostenible a dia de hoy.

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